Si eres el tipo de persona que se le olvida regar sus plantas, viajas frecuentemente, o simplemente disfrutas su apariencia. El cultivo de plantas en agua podría interesarte. Al cultivo de las plantas con las raíces directamente sumergidas en agua o una solución nutritiva se le conoce como acuaponía. En tiempos antiguos ya se practicaba en los Jardines Colgantes de Babilonia o en las chinampas en Xochimilco, México.
En una ambiente natural el suelo cumple varias funciones: le da un soporte a las raíces y le aporta agua y nutrientes principalmente. Estas funciones pueden sustituirse por formas de sujeción artificiales y medios o soluciones nutritivas. A continuación te presentamos algunas plantas de interior comunes que pueden adaptarse a esta forma de cultivo:

¿Como puedes hacer para cultivar tus plantas en agua?
Existen dos formas de empezar el cultivo, con un esqueje o pequeña parte de la planta sin raíces o con una planta adultas que se pasa del suelo al agua.
- Elige una especie que se adapte a esta forma de cultivo.
- Para esquejes recuerda que debes contar con al menos 1 -2 nudos. Elimina las hojas que puedan quedar sumergidas en el agua. Si la planta ya está desarrollada en tierra, debes retirar la maceta y tratar de eliminar toda la tierra o sustrato que venga adherido a ellas, puedes hacerlo con tus manos y agitando la planta desde el tallo principal.
- Lavar las raíces con agua hasta quedar lo más limpias posible sin ocasionarles daño.
- Utiliza un recipiente que puede ser opaco o transparente. Ten en cuenta que en un recipiente transparente como el vidrio, se van a desarrollar más algas que deben ser eliminadas con cierta frecuencia para no afectar tu planta. Mientras más grande sea el recipiente, tendrás que reponer el agua con menor frecuencia.
- Encuentra una forma de colocar o asegurar tu planta para que solamente las raíces queden sumergidas, ya que se se sumerge la corona o base del tallo, podría generarse pudrición.
- Revisa cada cierto tiempo el estado de las raíces. Estas deben tener una apariencia blanca o color claro, estar firmes y presentar crecimiento nuevo. Si se muestran de color gris o café, están blandas y huelen mal, podría existir una pudrición. Poda y elimina las partes de las raíces y tallos afectados para evitar el avance de la pudrición.
- Cambia el agua cada 1 -2 semanas. Asegurate de lavar el recipiente y sus paredes. El cambio de agua le brindara a la planta la oportunidad de renovar los niveles de oxígeno disuelto, el cual es necesario para evitar la pudrición.
- Agrega un fertilizante soluble o líquido a 1/4 parte de la dosis normal, para brindar a la planta los nutrientes requeridos para su crecimiento y salud.
Listo ! disfruta de tus plantas de interior cultivadas en agua.
- Colócala en un lugar bien iluminado pero fresco.
